A nadie le asombra ya escuchar la palabra crisis tras cuatro años conviviendo con ella. Durante este tiempo nos acompaña allí donde vamos, en las noticias, en la cesta de la compra, en el ocio…Pensábamos que podía ser algo momentáneo, pero no se le ve un fin cercano y por el contrario los próximos años se avecinan peores.
Si creíamos que esta crisis solo afectaba al ciudadano de a pie no es así, la crisis ha llegado a todas las esferas. En este artículo quiero analizar cómo la crisis ha afectado a los grandes grupos de comunicación españoles, y en concreto a las medidas que han tenido que adoptar para salvar la televisión privada.
La hipótesis de la que parte mí análisis es que los grandes grupos han buscado solventar la crisis a través de la fusión con otros canales privados, de la absorción de otros grupos pequeños para hacer que su capital fuera mayor. Antes de comenzar este análisis introduciré brevemente como apareció la televisión privada en España.




